“María Luisa Remolá, una volante tucumana muy joven aún, que competirá el domingo próximo en la carrera ‘standard’ de damas a realizarse en el parque 9 de Julio”, se publicó en LA GACETA del 8 de julio de 1927. La carrera había convocado a volantes del NOA y por primera vez se iba a realizar la categoría para damas, en la cual estaban anuncidas Carlota de Bierti y Elvira E. de Giroud.  Ese domingo ninguna de las corredoras tenía listo aún el coche en que debían correr, de  modo que les dieron autos con Rugby que habían sido usados en la carrera anterior. “La señora de Giroud impuso un tren veloz a la lucha y en la segunda vuelta la  niña Remolá ocupaba ya el primer puesto. La señora de Giroud sufrió la rotura de una goma”, describe la nota del lunes 11. No dice qué velocidad levantaron pero el auto más veloz de la carrera llegó a 104 km/h.

María Luisa (“Tachi”) tenía entonces 16 años. Mucho tiempo después, el 21 de octubre de 1991, a sus 80 años, se publicó una entrevista con el título “La mujer que a los 7 años, en la década del 10, escandalizaba manejando un auto”. Su padre era un conocido mecánico y tenía una agencia de autos. Ella sabía mucho de tuercas y hacía “picadas” por la empedrada calle 25 de Mayo. Le gustaban el fútbol -fue la socia N° 1 de Atlético- y el tenis -fue amiga de Tini Hill Terán de Médici. Para la primera carrera fue invitada por su amiga Guillermina Leston de Guzmán.

Graduada de profesora de historia y Gografía,  fue docente en los colegios del Huerto, Santa Rosa y Guillermina y en la escuela Mitre, y fue presidenta del Consejo de Educación en 1954. Conoció a Eva Perón. “Viví a pleno todas las etapas, tengo una familia hermosa, dos hijos, nietos y una bisnieta. ¿Cómo me podría sentir mal?, dijo en esa entrevista. Una nieta contó que vivió hasta el año 2000.

En LA GACETA de 1927 se la entrevistó tras ganar la carrera. “Con su graciosa melenita en desorden aún y con su rostro de niña, cubierta de polvo, María Luisa Remolá acepta que le robemos unos minutos mientras conduce su auto repleto de amiguitas.

-Díganos algo para LA GACETA, Maria Luisa-, empezamos después de felicitarla.

La niña mira a su padre y a sus compañeras como consultándoles qué contestar y luego, repuesta, responde:

-Que estoy muy contenta y que el coche me ha respondido bien. Que en otra carrera andaré con un auto preparado de antemano y que espero que también corran muchas señoritas y señoras, así se harán más lindas las carreras”.